
En Tuesday Health, creemos que la atención sanitaria compasiva y coordinada no es solo un servicio, sino un salvavidas. Para las personas que padecen una enfermedad grave, el sistema sanitario puede resultar abrumador, sobre todo cuando no se satisfacen necesidades básicas como el suministro de material sanitario y la comunicación. En esta entrada, destacamos cómo la simplificación de la coordinación de la atención ayudó a devolver la tranquilidad y la dignidad a Sam, un paciente que se enfrenta a un cáncer de próstata y a unas necesidades asistenciales complejas.
Sam es un hombre de unos 70 años que vive en un piso. Ahora se enfrenta a los retos inesperados que supone padecer una enfermedad grave durante su jubilación. Aunque sigue participando activamente en su parroquia y se enorgullece de mantener su casa limpia, Sam ha tenido que adaptarse a vivir con cáncer de próstata, EPOC e hipertensión, todo ello mientras afronta el impacto emocional y físico que supone no poder seguir trabajando.
Para Sam, lo más importante estaba claro: no tener que ingresar en el hospital, evitar nuevas operaciones y controlar sus síntomas. Pero su camino estaba lleno de obstáculos. Las llamadas no deseadas le hacían desconfiar a la hora de contestar el teléfono, y la falta de coordinación entre sus profesionales sanitarios y los proveedores le hacía sentirse abrumado.
Mantuvimos conversaciones francas con Sam sobre los factores que le provocaban estrés y sus formas preferidas de comunicarse. Al reconocer sus frustraciones y establecer unas expectativas claras, empezamos a generar confianza.
Tras un seguimiento constante y respetuoso, Sam guardó en su móvil el número de su trabajadora social de Tuesday Health, lo que contribuyó a eliminar el obstáculo de las llamadas sin respuesta.
Nuestro equipo colaboró directamente con sus profesionales sanitarios para garantizar que se presentaran pedidos precisos de suministros y artículos esenciales de equipamiento médico duradero (DME).
Utilizamos la entrevista motivacional para ayudar a Sam a expresar sus objetivos de atención y a sacar a la luz las barreras ocultas que le impedían recibirla, como el cansancio y la preocupación por ser una carga.
Fomentamos el deseo de Sam de ser independiente y de cuidar su higiene, ya que son factores importantes para su bienestar.
Gracias a este enfoque personalizado, Sam se implicó con su equipo asistencial y se comprometió a colaborar con Tuesday Health. Ahora nos ve como un aliado que le ayuda a evitar el ingreso hospitalario y a controlar sus síntomas. El contacto constante y el apoyo del equipo le han permitido disponer de un acceso más fiable a los suministros, reducir su frustración y, lo más importante, recuperar la sensación de control sobre su salud.
La experiencia de Sam pone de manifiesto el poder de saber escuchar, de dar seguimiento y de coordinar la atención de forma práctica. Cuando nos acercamos a los pacientes tal y como son —con paciencia, respeto y apoyo—, les ayudamos a desarrollar su capacidad para participar activamente en su propia atención. Así es como Tuesday Health convierte una enfermedad grave en un proceso más llevadero.
Los pacientes como Sam merecen una atención que respete sus preferencias y satisfaga sus necesidades. Si eres paciente, cuidador o perteneces a una aseguradora sanitaria y quieres mejorar los resultados de las personas que padecen una enfermedad grave, hablemos.
Descubre cómo Tuesday Health colabora con las aseguradoras sanitarias para ofrecer una atención integral: Colaboraciones de Tuesday Health